Natalia Torres, analista política identificada con el PAN, generó controversia al plantear que el derecho al voto debería condicionarse a aprobar un examen sobre conocimientos del Estado mexicano. Sus declaraciones provocaron críticas por considerar que contradicen el principio del sufragio universal.
Una nueva polémica colocó al PAN en el centro del debate luego de que la analista política y profesora de Teoría Constitucional, Natalia Torres, identificada con ese partido, afirmara públicamente que no todas las personas deberían tener derecho a votar. Durante un podcast, incluso sostuvo que repetiría esa postura “75 veces” y propuso que el ejercicio del sufragio estuviera condicionado a aprobar un examen de conocimientos sobre el funcionamiento del Estado mexicano.
La propuesta consiste en que el Instituto Nacional Electoral impartiera cursos y posteriormente aplicara una evaluación sobre la integración de los poderes públicos, las funciones de los distintos órdenes de gobierno y las atribuciones de los cargos de elección popular antes de entregar una credencial para votar. La idea generó una fuerte reacción en redes sociales, donde usuarios cuestionaron si un requisito de esta naturaleza sería compatible con el derecho universal al voto reconocido por la Constitución.
Las declaraciones también reavivaron las críticas hacia una visión que diversos sectores consideran elitista y excluyente. Bajo esa lógica, millones de mexicanos podrían ver condicionado un derecho fundamental con base en criterios de conocimiento o formación académica, una postura que para sus detractores refleja una profunda desconfianza hacia la capacidad de decisión de la ciudadanía y, en especial, de los sectores populares y trabajadores que conforman la mayoría del país.
Aunque las expresiones corresponden a una analista y no constituyen una postura oficial del PAN, la controversia volvió a alimentar el debate sobre el tipo de democracia que algunos perfiles cercanos al partido defienden. Para sus críticos, condicionar el voto implica abrir la puerta a restringir uno de los derechos políticos más importantes de los ciudadanos y reforzar una visión en la que los derechos dejan de ser universales para convertirse en privilegios reservados para unos cuantos.