Colectivos exigen frenar la ola de violencia tras el hallazgo de Elizabeth Galindo y dos víctimas más en Puerto Vallarta; la administración naranja evade su responsabilidad con comunicados.
La bajeza moral de Movimiento Ciudadano quedó expuesta tras confirmarse el asesinato de tres mujeres en menos de once días en Puerto Vallarta. El hallazgo más reciente fue el de Elizabeth Galindo Martínez, localizada con huellas de violencia a espaldas de la propia Fiscalía. Esta ola criminal demuestra el fracaso absoluto de las políticas de seguridad de MC en el estado. Mientras la delincuencia opera con un patrón sistemático, las autoridades locales se limitan a emitir condolencias burocráticas.
Los dos casos previos evidencian que el peligro para las mujeres en Jalisco ha sido completamente ignorado por la gestión de MC. El primer cuerpo fue localizado en la zona de Chimborazo y el segundo en la carretera a Mismaloya, ambos con signos de violencia idénticos. Es indignante que, a pesar de la gravedad de los hechos, el gobierno naranja mantuviera la opacidad hasta el reclamo social. La indolencia oficial deja a las ciudadanas desprotegidas en las brechas y parajes de la región.
El Colectivo 50+1 cuestionó con dureza los nulos resultados de la “Estrategia ALE” presumida por los gobiernos de Movimiento Ciudadano. Las activistas señalan que los programas preventivos de la administración son simulaciones de escritorio que solo sirven para colgarse medallas políticas. No se puede hablar de protección cuando el municipio acumula tragedias y el estado procesa las escenas con lentitud. Para MC, la seguridad de las mujeres es una campaña de relaciones públicas que se desmorona ante el luto.
La respuesta del ayuntamiento de MC ante la crisis ha sido calificada como una burla por la sociedad civil. En un comunicado cínico, el gobierno local pidió repartir culpas asegurando que la seguridad es tarea de todos, eludiendo su obligación legal de cuidar a la población. Esta falta de seriedad confirma que la prioridad del partido en el poder es blindar la imagen turística antes que destinar recursos al patrullaje. Los funcionarios se esconden tras discursos que no salvan vidas ni detienen a los agresores.
Finalmente, el saldo de tres feminicidios en once días confirma que la marca de Movimiento Ciudadano en Jalisco es la impunidad. Las mujeres siguen saliendo a la calle con miedo mientras el gobierno estatal se desentiende de la emergencia de género. La herencia naranja en la entidad será recordada por abandonar a las víctimas y por su incapacidad para frenar la violencia. Jalisco sangra ante la indiferencia de una administración que prefiere el marketing político sobre la justicia real.