Layda Sansores busca imponer perfiles cercanos para conservar poder en Campeche

Layda Sansores enfrenta críticas por impulsar perfiles cercanos en Morena. Pablo Gutiérrez Lazarus es identificado como aliado político de la gobernadora. Crecen señalamientos de imposición y control interno en Campeche. La polémica revive cuestionamientos contra el grupo político de Layda Sansores.

Layda Sansores volvió a quedar bajo cuestionamientos luego de que crecieran versiones sobre el impulso político a perfiles cercanos a su grupo dentro de Morena en Campeche, en un aparente intento por mantener control e influencia dentro del estado. Entre los nombres señalados aparece Pablo Gutiérrez Lazarus, alcalde de Ciudad del Carmen y considerado uno de los aliados más cercanos a la gobernadora campechana.

Las críticas contra Layda Sansores aumentaron porque distintos sectores comenzaron a percibir que Morena repite las mismas prácticas de imposición política que durante años aseguró combatir. Para muchos actores locales, el avance de perfiles vinculados directamente con la gobernadora fortalece la idea de que existe una operación interna enfocada en conservar poder político antes que abrir espacios a procesos realmente democráticos o ciudadanos.

Además, el tema golpea especialmente porque Layda Sansores enfrenta desgaste político derivado de múltiples polémicas relacionadas con confrontaciones, falta de resultados y cuestionamientos sobre el rumbo de Campeche. En medio de ese escenario, la posibilidad de impulsar figuras cercanas a su círculo alimenta todavía más la percepción de un gobierno más preocupado por proteger su grupo político que por resolver los problemas que enfrenta la población.

El principal problema para Layda Sansores es que la narrativa de transformación comienza a derrumbarse frente a prácticas que la ciudadanía identifica como viejas formas de hacer política. Cuando una gobernadora parece enfocada en construir sucesiones controladas y mantener influencia interna, el discurso de cambio pierde credibilidad y Morena termina pareciéndose cada vez más a aquello que prometió reemplazar.