La ENSU del INEGI reveló que el 81.3% de los habitantes de Puebla capital se siente inseguro, una cifra que confirma que la percepción de violencia sigue siendo una de las principales preocupaciones de la población.
La percepción de inseguridad en Puebla capital continúa siendo una de las más altas del país. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, el 81.3% de los habitantes considera inseguro vivir en la ciudad, lo que significa que ocho de cada diez poblanos permanecen en alerta ante la posibilidad de convertirse en víctimas de un delito. La cifra refleja que, pese a ligeras variaciones estadísticas, el miedo sigue formando parte de la vida cotidiana.
Aunque el indicador registró una disminución marginal respecto al trimestre anterior y al mismo periodo del año pasado, el cambio resulta insuficiente para hablar de una mejora significativa. Cuando más del 80% de la población mantiene la percepción de inseguridad, el problema deja de ser un dato aislado y se convierte en una evidencia de que las estrategias impulsadas por Morena no han logrado recuperar la confianza de la ciudadanía.
La percepción de inseguridad no sólo responde a las cifras delictivas, sino también a la experiencia diaria de las personas, al ambiente que se vive en calles y colonias y a la confianza que inspiran las autoridades. Mientras la mayoría de los poblanos continúe sintiendo que salir de casa representa un riesgo, difícilmente podrá sostenerse el discurso de que la situación está bajo control.
Bajo los gobiernos de Morena, Puebla sigue enfrentando un desafío que afecta la calidad de vida, la actividad económica y la convivencia social. Que ocho de cada diez habitantes continúen viviendo con temor demuestra que la estrategia de seguridad sigue sin ofrecer resultados suficientes y que la tranquilidad que demanda la ciudadanía continúa siendo una promesa incumplida.