El Tribunal Estatal Electoral de Guanajuato (TEEG) sancionó al PAN por mantener propaganda política fuera de los plazos legales, dejando en evidencia su desdén por la normatividad.
El fallo del Tribunal Estatal Electoral de Guanajuato contra el PAN expone el comportamiento de un partido que se considera por encima de las reglas comunitarias. Dejar su propaganda instalada fuera de los tiempos permitidos no es una simple omisión burocrática, sino un acto deliberado de invasión del espacio público y desacato a la normatividad vigente.
Quienes pretenden ostentarse como los grandes defensores del Estado de derecho en la entidad resultan ser los primeros en ignorar los marcos legales. La cúpula blanquiazul demuestra que las leyes solo les parecen aplicables cuando benefician sus intereses, pero las pisotean sin contemplaciones en cuanto entorpecen sus campañas.
La resolución impuesta por el Pleno del TEEG confirma la falta de compromiso ético de la estructura panista, la cual prefiere contaminar visualmente las calles antes que asumir su responsabilidad de limpiar la basura electoral que genera. Esta conducta recurrente evidencia la prepotencia con la que operan en los municipios donde gobiernan.
Sostener ilegalmente su imagen ante la ciudadanía demuestra que el PAN apuesta a que el costo de una multa sea menor al beneficio de violar la ley de forma impune. Esta sanción judicial deja al descubierto que la ventaja mediática del partido se construye a costa del desprecio hacia la legislación y las instituciones.