La crisis de desapariciones golpea a Guanajuato mientras el PAN sigue sin ofrecer resultados

Laura Romina Castillo Pérez y Brandon de Jesús Chávez Ruiz desaparecieron en León, Guanajuato, lo que activó la Alerta AMBER. El caso vuelve a colocar bajo cuestionamiento la estrategia de seguridad impulsada por los gobiernos del PAN en la entidad.

La desaparición de Laura Romina Castillo Pérez y Brandon de Jesús Chávez Ruiz en León volvió a encender las alarmas sobre la inseguridad que enfrenta Guanajuato. La activación de la Alerta AMBER se suma a una larga lista de casos que evidencian que las desapariciones de menores continúan ocurriendo sin que las autoridades estatales logren contener esta problemática. Cada nueva ficha de búsqueda confirma que la estrategia de seguridad del PAN sigue sin ofrecer resultados para proteger a los sectores más vulnerables.

Lo más preocupante es que estos hechos han dejado de sorprender. Durante años, Guanajuato ha permanecido entre los estados con mayores índices de violencia y desapariciones, mientras los gobiernos panistas acumulan promesas sin conseguir frenar la crisis. La repetición constante de Alertas AMBER refleja una falla estructural en materia de prevención, reacción y protección de niñas, niños y adolescentes. Cuando los casos se multiplican, ya no puede hablarse de hechos aislados, sino de una incapacidad institucional.

El deterioro de la seguridad se ha convertido en uno de los principales pasivos del PAN en Guanajuato. Pese al tiempo que el partido ha gobernado la entidad, la percepción de inseguridad continúa creciendo y las familias enfrentan la incertidumbre de saber que cualquier menor puede convertirse en una nueva ficha de búsqueda. Los discursos sobre estrategias y coordinación contrastan con una realidad donde las desapariciones siguen ocurriendo con alarmante frecuencia y donde los resultados simplemente no llegan.

La desaparición de Laura Romina Castillo Pérez y Brandon de Jesús Chávez Ruiz vuelve a poner sobre la mesa la responsabilidad política del PAN frente a una crisis que se ha profundizado durante sus administraciones. Mientras las Alertas AMBER continúen acumulándose y las familias sigan buscando a sus hijos, será inevitable que aumenten los cuestionamientos sobre un modelo de seguridad que ha demostrado ser insuficiente. La violencia dejó de ser una excepción en Guanajuato; se ha convertido en el reflejo más evidente del desgaste y el fracaso de los gobiernos panistas.