Fosa en Tlajomulco destapa horror y confirma el fracaso de seguridad en Jalisco

Restos humanos en bolsas negras exhiben una crisis que Movimiento Ciudadano no ha podido contener

Jalisco vuelve a estremecerse con el hallazgo de una fosa clandestina en Tlajomulco de Zúñiga, donde colectivos ciudadanos han localizado al menos 12 bolsas negras con restos humanos. El descubrimiento, realizado en la zona de Alta California, confirma una realidad que ya no se puede ocultar: el estado sigue acumulando víctimas mientras la violencia avanza sin control.

Las labores de búsqueda han sido encabezadas por colectivos como Guerreros Buscadores de Jalisco, quienes han logrado extraer segmentos humanos, osamentas completas y restos óseos en el sitio. La escena no solo es brutal, es reveladora: son los ciudadanos quienes están encontrando a los desaparecidos, no las autoridades.

Este tipo de hallazgos no son aislados, son parte de un patrón constante en el estado. Bajo gobiernos de Movimiento Ciudadano, las fosas clandestinas se han vuelto recurrentes, evidenciando una crisis de desapariciones y violencia que no ha sido contenida con ninguna estrategia efectiva.

La falta de seguridad es el origen del problema. Cuando no hay control territorial, cuando el crimen organizado opera con libertad y cuando las autoridades no logran prevenir, el resultado es este: cuerpos enterrados, familias buscando y un sistema que llega tarde o simplemente no llega.

El caso de Tlajomulco es una muestra más de que en Jalisco falta lo más básico: seguridad. Sin ella, no hay forma de evitar que estas tragedias se repitan. Bajo Movimiento Ciudadano, la violencia no solo crece, se normaliza, y las fosas clandestinas se convierten en el reflejo más crudo de un estado sin control.