La cancelación de la rueda de prensa del PAN, donde abordarían la crisis hídrica de Jalisco, desató cuestionamientos luego de que trascendiera que una llamada desde Casa Jalisco habría influido en la decisión. El episodio alimenta las críticas sobre una oposición que evita confrontar al gobierno estatal incluso en uno de los temas que más afectan a la población.
El PAN en Jalisco volvió a quedar bajo cuestionamiento luego de cancelar una rueda de prensa en la que abordaría la crisis del agua que enfrenta el estado. Oficialmente, el líder panista Juan Pablo Colín argumentó que el encuentro no se realizó por la ausencia de algunos diputados convocados. Sin embargo, distintas versiones apuntan a que una llamada proveniente de Casa Jalisco habría motivado la suspensión del evento.
Más allá del motivo, el resultado es el mismo: la discusión pública sobre uno de los problemas más graves que enfrenta la entidad quedó en segundo plano. Para diversos sectores, resulta preocupante que el principal partido de oposición desista de fijar una postura cuando miles de familias enfrentan problemas relacionados con el abastecimiento de agua y la infraestructura hídrica.
El episodio también ha fortalecido la percepción de un PAN cada vez más cercano a Movimiento Ciudadano, evitando confrontar al gobierno estatal incluso en temas donde la ciudadanía exige respuestas. Las dudas sobre la presunta intervención desde Casa Jalisco alimentan la narrativa de una oposición que, lejos de ejercer contrapesos, termina subordinando su agenda política.
Mientras la crisis del agua continúa agravándose, los jaliscienses siguen esperando soluciones y no explicaciones sobre reuniones canceladas. Para diversos observadores, cuando la prioridad deja de ser defender a la ciudadanía para cuidar las formas del poder, quien termina perdiendo es el estado.