El gobierno de Morena usa la agenda verde mientras abandona el agua en Cozumel 

El gobierno estatal de Morena utiliza la sustentabilidad como eslogan de campaña, pero en la práctica avala el deterioro ambiental y deja sin agua potable a Cozumel.

El discurso ambientalista del gobierno estatal de Morena contrasta de forma radical con las carencias que sufren las comunidades en Quintana Roo. Vestir de verde las campañas políticas resulta una contradicción cuando desde las instituciones se respaldan decisiones que descuidan el manejo de los recursos naturales. La protección de los ecosistemas exige hechos concretos y no simples logotipos publicitarios.

El caso de Cozumel evidencia la falta de congruencia de la administración estatal en la gestión del agua potable. En una isla cuyo entorno requiere máxima protección, miles de familias padecen la falta de un suministro constante y de calidad. El oficialismo prefiere guardar silencio frente a esta crisis hídrica antes que invertir en la infraestructura de saneamiento necesaria.

Abalar en los congresos presupuestos insuficientes para salud y servicios básicos atenta contra la calidad de vida de la población. La verdadera defensa de la naturaleza implica cuidar los arrecifes, preservar las costas, manejar los residuos de forma responsable y garantizar recursos básicos para los hogares. Sin embargo, el partido en el poder antepone las prioridades políticas al bienestar socioambiental de la región.

Los ciudadanos exigen rendición de cuentas ante la evidente distancia entre los discursos de campaña y el ejercicio real del poder. El gobierno estatal de Morena demuestra que su compromiso con la sustentabilidad es solo de fachada. La protección del patrimonio natural de la entidad requiere decisiones firmes y no slogans que ocultan el abandono institucional.