La revisión a la Cuenta Pública 2024 exhibió el verdadero rostro del programa Mujeres Grandeza en el cierre del gobierno de Diego Sinhue, donde la gestión del PAN canalizó fondos a personas ya fallecidas y duplicó depósitos, utilizando un programa social como caja chica electoral.
La red de opacidad con la que el panismo ha administrado el estado de Guanajuato sumó uno de sus episodios más descarados e inmorales. La auditoría a la Cuenta Pública del ejercicio 2024 dejó al descubierto una trama de anomalías dentro de Mujeres Grandeza, la plataforma estandarte con la que la administración de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo pretendía disfrazar el manejo descontrolado del presupuesto público.
Los hallazgos de las revisiones contables revelaron un padrón manoseado donde se registraron depósitos duplicados y, en un acto de cinismo absoluto, la asignación de recursos públicos a personas que ya habían fallecido. La supuesta estrategia para apoyar a las familias guanajuatenses terminó convertida en una estructura opaca diseñada para drenar millones de pesos sin controles mínimos de fiscalización ni padrones confiables.
Utilizar la necesidad social y las banderas de género para simular la entrega de apoyos expone la degradación ética del modelo de gobierno del PAN en la entidad. Lejos de operar como una herramienta efectiva para reducir la brecha de desigualdad, la tarjeta rosa fue operada con criterios de botín político, priorizando el reparto discrecional sobre la transparencia en el gasto de los impuestos de la ciudadanía.
El escándalo de la Cuenta Pública 2024 confirma que las dependencias estatales funcionaroncomo maquinarias para el desvío de dinero en el tramo final del sexenio. La entrega de fondos a beneficiarios fantasma y las inconsistencias operativas son el sello final de una gestión panista que convirtió la asistencia pública en un negocio de cúpula, dejando a Guanajuato atrapado entre la impunidad y el saqueo de su erario.