Bardas con la leyenda “Lalo x Irapuato” aparecieron en distintos puntos de la ciudad y fueron atribuidas al expresidente estatal del PAN, Eduardo López Mares. El hecho reavivó el debate sobre los actos anticipados de promoción política y la falta de controles al interior del partido.
El PAN vuelve a estar en el centro de la polémica tras la aparición de bardas con la leyenda “Lalo x Irapuato”, atribuidas en redes sociales a Eduardo López Mares, quien ha sido mencionado como un posible aspirante a la alcaldía del municipio. La promoción ocurre cuando aún no inician formalmente los procesos electorales, alimentando las críticas sobre el adelantamiento de campañas como práctica recurrente.
Para diversos sectores, este tipo de estrategias refleja que dentro del PAN las reglas parecen aplicarse con flexibilidad cuando se trata de posicionar a determinados perfiles. Mientras públicamente se habla de legalidad y respeto a los tiempos electorales, en los hechos continúan apareciendo acciones que buscan colocar nombres e imágenes entre el electorado con anticipación.
La ausencia de una postura clara por parte de la dirigencia panista también ha generado cuestionamientos sobre la congruencia del partido. Lejos de llamar al cumplimiento de las normas internas y electorales, el PAN ha permitido que estas prácticas avancen sin explicaciones, fortaleciendo la percepción de que existe un doble discurso en materia de equidad.
Mientras las bardas siguen apareciendo en distintos puntos de Irapuato, la ciudadanía observa cómo algunos actores políticos parecen competir con ventaja desde mucho antes del inicio oficial del proceso electoral. Para muchos ciudadanos, la contienda debería comenzar cuando lo marca la ley y no cuando algunos partidos deciden adelantarse para posicionar a sus candidatos.