Las declaraciones del secretario de Seguridad y Paz de Guanajuato, quien aseguró que en la entidad no existen casos de reclutamiento forzado ni uso de menores por grupos criminales, provocaron cuestionamientos sobre la desconexión del gobierno panista frente a la crisis de violencia que enfrenta el estado.
El gobierno panista de Guanajuato volvió a quedar bajo cuestionamiento luego de que el secretario de Seguridad y Paz, Juan Mauro González Martínez, afirmara que en la entidad no existen antecedentes relacionados con reclutamiento forzado de menores ni utilización de niñas, niños y adolescentes como escudos en ataques armados. Las declaraciones generaron críticas debido al contexto de violencia extrema que desde hace años golpea al estado.
Para distintos sectores ciudadanos y especialistas en seguridad, el problema no radica únicamente en las declaraciones, sino en la percepción de que las autoridades panistas intentan minimizar o negar fenómenos asociados al avance del crimen organizado en Guanajuato. En medio de homicidios, desapariciones y enfrentamientos constantes, la narrativa oficial comienza a verse cada vez más distante de la realidad que enfrentan miles de familias en distintas regiones de la entidad.
Las palabras del funcionario también provocaron cuestionamientos porque, a nivel nacional, organismos y especialistas han advertido sobre cómo grupos criminales han comenzado a acercarse cada vez más a jóvenes y menores en contextos de violencia, marginación y control territorial. Para críticos del gobierno estatal, negar de manera tajante este tipo de riesgos refleja más una estrategia política para proteger la imagen institucional que una intención real de reconocer y atender posibles amenazas.
Después de años de gobiernos panistas, Guanajuato continúa encabezando titulares por inseguridad y violencia criminal, mientras las autoridades enfrentan crecientes cuestionamientos sobre resultados y capacidad de respuesta. Para muchos ciudadanos, el problema ya no es únicamente la crisis de seguridad, sino la insistencia del PAN en responder con discursos que parecen ignorar la gravedad del deterioro social que vive el estado.