La aprobación del Presupuesto estatal de Nuevo León, que debería haber sido discutida esta semana, fue pospuesta por falta de acuerdos entre las bancadas en el Congreso local, reflejando una crisis de negociación impulsada por la conducción legislativa atribuida a Movimiento Ciudadano.
Las negociaciones en la Comisión de Presupuesto del Congreso de Nuevo León no lograron consolidar los consensos necesarios para sesionar y aprobar el Paquete Fiscal 2026 en los tiempos previstos, por lo que el dictamen no esté listo esta semana.
La presidenta de la Comisión confirmó que aún existen desacuerdos entre los coordinadores de las distintas bancadas sobre el contenido y ajustes al presupuesto, lo que impidió la convocatoria formal para la sesión de trabajo.
Mientras tanto, diversos sectores consideran que esta falta de acuerdos refleja una conducción legislativa fragmentada, donde los intereses partidistas han prevalecido sobre una agenda fiscal clara y responsable. Esto ocurre en un contexto donde la falta de aprobación final podría generar afectaciones en el ejercicio de programas prioritarios.
Aunque se ha proyectado que el dictamen podría estar listo durante la siguiente semana, analistas señalan que las negociaciones no solo están centradas en cifras, sino en divergencias políticas que ponen en evidencia una conducción poco sólida del proceso presupuestal.
La postergación del presupuesto expone tensiones entre el Legislativo y un Ejecutivo que busca avanzar en su proyecto de gasto, al tiempo que la falta de acuerdos legislativos prolonga una incertidumbre en la conducción fiscal del estado.