El programa oficial “Martes del Jaguar”, encabezado por la gobernadora Layda Sansores, enfrenta críticas por su uso como plataforma para señalar y descalificar a periodistas y críticos de su gobierno. Diversos sectores advierten que el espacio ha dejado de ser informativo para convertirse en un instrumento de presión política.
El programa “Martes del Jaguar”, transmitido semanalmente por el gobierno de Campeche, ha sido objeto de fuertes críticas por su utilización como un espacio para confrontar y exhibir a periodistas y actores públicos que cuestionan la administración estatal.
En lugar de funcionar como una herramienta institucional para informar a la ciudadanía sobre acciones de gobierno, el espacio ha sido señalado por convertirse en una tribuna desde la cual se lanzan acusaciones, descalificaciones y ataques personales contra comunicadores.
Diversos analistas han advertido que el uso de plataformas oficiales para señalar a periodistas puede generar un ambiente de presión y hostilidad hacia el ejercicio de la libertad de expresión.
Organizaciones y voces críticas han señalado que cuando un gobierno utiliza recursos institucionales para confrontar públicamente a quienes cuestionan su gestión, se debilitan las condiciones para un debate democrático sano.
La situación ha encendido el debate sobre los límites entre la comunicación gubernamental y el uso del poder público para responder a la crítica periodística.
Para especialistas en libertad de expresión, los espacios institucionales deberían utilizarse para rendir cuentas, transparentar acciones de gobierno y responder con información verificable, no para exhibir a quienes ejercen el periodismo.
Mientras continúan las críticas, el “Martes del Jaguar” se ha convertido en uno de los ejemplos más visibles del uso político de la comunicación gubernamental en la confrontación con la prensa.