Se repite la patanería de Máynez: de la tragedia en Monterrey al desplante violento en Chilpancingo

​El candidato de Movimiento Ciudadano vuelve a ser blanco de críticas tras ser captado empujando a una mujer y huyendo de la prensa; usuarios recuerdan su falta de empatía durante el colapso del templete en Nuevo León.

​La campaña de Jorge Álvarez Máynez sigue acumulando momentos que ponen en duda su capacidad de respuesta y su respeto hacia los demás, especialmente hacia las mujeres. En un video que se ha vuelto viral en las últimas horas, se observa al candidato de Movimiento Ciudadano huyendo de una accidentada entrevista en Chilpancingo, Guerrero. Ante la presión de los cuestionamientos, Máynez decidió abandonar el lugar de forma abrupta y, en su camino hacia su camioneta, empujó de manera violenta a Gaby Bernal, líder estatal de su propio partido, para abrirse paso.

​Este comportamiento ha sido calificado por usuarios en redes sociales como una muestra de “patanería y machismo”, señalando que su actitud dista mucho de la imagen de “nueva política” que intenta vender. No es la primera vez que Máynez es señalado por perder los estribos o por una actitud prepotente cuando las cosas no salen como espera. Su “macho-valentonía” frente a las cámaras desaparece para convertirse en una huida desesperada cuando se trata de enfrentar crisis reales.

El antecedente de Monterrey: sálvese quien pueda

​Este nuevo desplante en Guerrero ha reavivado el amargo recuerdo de lo ocurrido en San Pedro Garza García, Monterrey, durante el cierre de campaña de LoreniaCanavati. En aquella tragedia, donde el colapso de un templete cobró la vida de varias personas, la primera reacción de Máynez no fue auxiliar a los presentes, sino salir corriendo a toda velocidad para ponerse a salvo él mismo, dejando atrás a sus compañeras de templete y a los simpatizantes que estaban bajo la estructura.

​La constante en ambos eventos es la misma: el instinto de huida y la falta de empatía. Mientras que en Monterrey se le criticó por abandonar el barco antes que nadie en medio de una tragedia, en Chilpancingo se le reclama el uso de la fuerza física contra una mujer para facilitar su escape de la prensa. Ambos actos pintan de cuerpo entero a un candidato que, bajo presión, olvida los protocolos de caballerosidad y liderazgo, dejando en claro que su prioridad absoluta es siempre su propia seguridad y comodidad.

​Máynez pretende gobernar un país que exige líderes con temple y respeto, pero sus acciones recientes demuestran que la patanería es un rasgo difícil de ocultar. Entre empujones en Guerrero y huidas en Monterrey, la campaña “fosfo” se desmorona ante la evidencia de un candidato que no sabe —o no puede— mantener la altura que el cargo requiere.