San Valentín bajo cuarentena: Brote de sarampión cancela eventos masivos en el Edomex

La ola de contagios por sarampión en el Estado de México ha escalado a un nivel de alerta que ya impacta la vida social y económica de la entidad; ante el aumento imparable de casos, diversos municipios han tomado la determinación radical de cancelar los eventos públicos programados para este 14 de febrero, priorizando la contención del virus sobre las festividades del Día de San Valentín.

El Estado de México se enfrenta a una emergencia sanitaria que ha logrado lo que pocos eventos consiguen: apagar las luces de las celebraciones del 14 de febrero. Ante una ola de contagios de sarampión que invade el territorio mexiquense, las autoridades municipales han comenzado a emitir suspensiones de eventos masivos para evitar que las aglomeraciones se conviertan en focos de propagación incontenibles. Lo que inició como una alerta epidemiológica aislada, hoy es una realidad que mantiene a la población en vilo y con las agendas sociales totalmente canceladas.

Uno de los golpes más visibles a la festividad ocurrió en Atizapán de Zaragoza, donde el gobierno local anunció la cancelación definitiva del evento “Atizalove”, una de las concentraciones más esperadas para este fin de semana. La decisión se tomó tras evaluar el riesgo que representa el contacto cercano en eventos de este tipo frente a un virus cuya tasa de transmisión es alarmantemente alta. De igual forma, en el municipio de Coyotepec, las autoridades optaron por seguir la misma ruta, suspendiendo cualquier acto público relacionado con el Día del Amor y la Amistad para salvaguardar la salud de las familias.

La situación es crítica, ya que los contagios por sarampión van a la alza en diversas zonas del Edomex, y las estrategias de vacunación parecen no ser suficientes para frenar la inercia del brote. El nerviosismo entre los habitantes crece ante la falta de una curva de descenso en las estadísticas oficiales, lo que ha llevado a que la suspensión de eventos no sea vista solo como una medida precautoria, sino como una necesidad urgente ante la vulnerabilidad del sistema de salud estatal para manejar un volumen masivo de pacientes infectados.

Este “invierno sanitario” en pleno febrero deja una derrama económica perdida y una sensación de incertidumbre en el Valle de México. Mientras los municipios de Atizapán y Coyotepec marcan el precedente, se espera que otros ayuntamientos se sumen a la restricción de eventos en las próximas horas. El mensaje de las autoridades es claro: este 14 de febrero la prioridad no es el afecto público, sino la prevención individual y colectiva frente a una enfermedad que, ante la falta de control, ha logrado invadir la cotidianidad del estado más poblado del país.