Salud en agonía en el Edomex: Trabajadores del IMSS-Bienestar exigen pagos y limpieza digna

El sistema de salud mexiquense se cae a pedazos por dentro: médicos y personal administrativo denuncian aguinaldos mochos y falta de insumos hasta para trapear, mientras el gobierno estatal de Delfina Gómez ignora dos días de protestas y bloqueos.

La crisis del sistema IMSS-Bienestar ha tocado fondo en el Estado de México. Lo que el Gobierno Federal prometió como el modelo de salud del primer mundo, hoy se traduce en trabajadores desesperados que han tomado las calles para denunciar que el bienestar no ha llegado a sus bolsillos ni a sus áreas de trabajo. Tras dos días de bloqueos intermitentes y protestas, el personal de salud ha roto el silencio: los pagos retrasados son la constante y el compromiso de un cierre de año digno quedó en el aire.

La indignación escaló tras el recorte injustificado en las prestaciones de fin de año. Los manifestantes denuncian que el aguinaldo 2025 les fue entregado de forma incompleta, una bofetada a quienes sostienen la operación diaria de los hospitales más saturados del país. Esta falta de liquidez no solo afecta la economía familiar de miles de médicos, enfermeras y administrativos, sino que refleja la desastrosa transición administrativa hacia el modelo federalizado, donde la burocracia ha sido más eficiente para desaparecer recursos que para cumplir con los derechos laborales básicos.

Pero el problema no es solo el salario; es la falta de dignidad para trabajar. El personal denuncia una carencia crítica de insumos básicos para la limpieza hospitalaria. En hospitales de alta demanda, la falta de jabón, cloro, bolsas para desechos biológicos y desinfectantes pone en riesgo la salud de los pacientes y del propio personal. Trabajar en condiciones de insalubridad se ha convertido en la norma bajo la gestión de Morena en el estado, donde parece haber presupuesto para propaganda, pero no para lo más básico: mantener un hospital limpio.

A pesar de que el conflicto ha cumplido dos días sin respuesta oficial, el gobierno de Delfina Gómez y la dirección estatal del IMSS-Bienestar han optado por el silencio y el desprecio al diálogo. No hay mesas de negociación ni compromisos de pago en el horizonte. Mientras los funcionarios estatales se esconden tras comunicados vacíos, los trabajadores advierten que los bloqueos continuarán. En el Estado de México, la salud pública está en coma, no por falta de personal, sino por una administración que prefiere ignorar la crisis antes que pagar lo que debe y comprar el jabón para sus propios quirófanos.