Guadalajara, Jalisco. – No es coincidencia, es un patrón. Mientras la dirigente priista Laura Haro marca la pauta de los problemas reales de Jalisco, el Gobernador Pablo Lemus parece esperar a que la priista hable para saber qué hacer. El fenómeno se repite: Haro denuncia, Lemus reacciona; Haro propone, Lemus simula.
La lista de “coincidencias” es larga. Primero fue el SIAPA: tras las denuncias frontales de Haro sobre el agua sucia y los cobros excesivos, Lemus salió apresuradamente a anunciar bajas en la tarifa. Después ocurrió con el transporte público: apenas Laura Haro se sentó con los colectivos y evidenció el colapso del sistema, el Ejecutivo estatal prometió tarifas más baratas.
Ahora, el blanco es el Bosque Los Colomos. Laura Haro ha defendido este pulmón por más de 20 años, incluso antes de estar en la política activa. Sin embargo, ante el vacío de resultados de la administración actual, Lemus intenta adjudicarse una defensa que no le pertenece.
Lo que el discurso oficial intenta ocultar es la negligencia. Mientras Haro ha dado batallas jurídicas, la administración de Lemus (continuando la inercia de los últimos años) ha sido incapaz de proteger el patrimonio. La realidad es demoledora: se perdieron 6 hectáreas en Colomos III por omisiones legales y falta de oficio político, un golpe irreparable al ecosistema que ni Lemus ni sus antecesores supieron defender.
Hoy, Lemus intenta gobernar con el manual de un priismo que critica pero que imita en las formas, siempre un paso atrás de la visión de Haro.