México registrará en 2025 el menor crecimiento económico de América Latina, con una expansión prevista de apenas 0.4 por ciento, según las últimas perspectivas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En su informe ‘Perspectivas Económicas’ del segundo trimestre, la OCDE advierte que los efectos de las nuevas barreras comerciales impuestas por Estados Unidos y un bajo dinamismo interno limitarán la recuperación del país. En diciembre, el organismo había estimado un crecimiento del 1.2 por ciento este año y de apenas un 1.6% en 2026. El bajo crecimiento se explica, en parte, por factores externos como las recientes políticas arancelarias de Estados Unidos están afectando la competitividad de las exportaciones mexicanas y relegando las inversiones.
“Dada la alta exposición de México al mercado estadounidense, la desaceleración proyectada en EE.UU. para 2025-26 y las condiciones financieras más restrictivas podrían lastrar aún más la demanda externa y de inversión”, detalla el documento.
La OCDE recordó que la economía de México está particularmente expuesta a los riesgos externos, ya que más del 75 por ciento de las exportaciones dependen del mercado estadounidense.
“El endurecimiento de las reglas de origen del Tratado México, EE.UU. y Canadá (T-MEC) y las recientes medidas proteccionistas estadounidenses han elevado los costos de exportación para productos clave como automóviles, autopartes, maquinaria y electrodomésticos”, agrega.
En clave interna, la OCDE apuntó a una desaceleración del consumo e inversión del sector público, “dada una continua consolidación fiscal”, por lo que sugirió un plan fiscal de mediano plazo que podría ayudar a reducir el déficit que el gobierno mexicano pretende reducir de casi 6 por ciento a 3 % en este mismo año.
El organismo también destaca que el bajo desempleo y la reducción de la inflación impulsarán el consumo, mientras el banco central mexicano deberá de continuar con su ciclo de flexibilización prudente y gradual para asegurar su objetivo de 3 por ciento para la inflación general.