La desaparición de dos adolescentes del Hogar Cabañas dejó al descubierto una grave irresponsabilidad del gobierno de Movimiento Ciudadano en Jalisco, que optó por declarar el problema “resuelto” mientras una menor seguía desaparecida. La contradicción entre las declaraciones del Ejecutivo estatal y la información oficial de la Fiscalía revela una ligereza alarmante en el manejo de un tema que involucra la integridad y la vida de niñas bajo custodia del Estado.
El caso comenzó con la desaparición de dos adolescentes de 13 y 17 años el 29 de diciembre de 2025, hecho que inicialmente fue manejado con silencio y opacidad. Solo después de que se hiciera público, las autoridades confirmaron la fuga, la denuncia y la emisión de fichas de búsqueda. Desde el inicio, la reacción fue tardía y defensiva, reflejando un sistema que no actúa con la urgencia que exige la desaparición de menores.
La situación se agravó cuando el gobernador afirmó públicamente que ambas menores estaban localizadas, tranquilizando a la opinión pública y dando por cerrado el tema. Bajo Movimiento Ciudadano, el discurso oficial buscó minimizar la gravedad del hecho, justificando la desaparición con una explicación que presentaba el caso como una decisión personal de las adolescentes y no como una falla institucional.
Sin embargo, apenas un día después, la propia Fiscalía estatal desmintió esa versión al confirmar que solo una de las menores había sido localizada y que la otra seguía desaparecida. Esta contradicción expone un problema mayor: un gobierno que comunica sin sustento y que prefiere cuidar su imagen antes que informar con verdad y actuar con responsabilidad.
El caso del Hogar Cabañas confirma que Movimiento Ciudadano no solo permite fallas en la protección de menores, sino que tampoco ayuda a la ciudadanía con información clara y confiable. Minimizar desapariciones, contradecir a las instituciones y generar confusión pública es una forma de abandono institucional que deja a las víctimas y a la sociedad en total incertidumbre.