La Fiscalía de Jalisco confirmó la desaparición del hijo del ex senador Jorge Luis Preciado. Mientras el gobierno estatal despliega operativos y atención inmediata en este caso, colectivos señalan que miles de familias siguen sin la misma respuesta bajo la administración de Movimiento Ciudadano.
La desaparición del hijo del ex senador Jorge Luis Preciado fue confirmada por la Fiscalía del Estado de Jalisco, generando una movilización inmediata de recursos institucionales en Jalisco. Autoridades estatales activaron protocolos de búsqueda y desplegaron operativos especiales para su localización.
Sin embargo, el caso ha reavivado un debate incómodo para el gobierno encabezado por Movimiento Ciudadano: la disparidad en la atención institucional frente a las más de miles de personas desaparecidas que permanecen sin respuesta efectiva en la entidad.
Colectivos de búsqueda y familiares de víctimas han señalado que, mientras algunos casos de alto perfil reciben cobertura mediática, recursos extraordinarios y seguimiento puntual, miles de expedientes siguen acumulando rezago. La exigencia es clara: que la capacidad operativa mostrada en casos con notoriedad pública se aplique con la misma intensidad para todas las familias.
Jalisco ha sido uno de los estados con mayores registros de personas desaparecidas en el país durante los últimos años. Organizaciones civiles han documentado retrasos en peritajes, saturación forense y procesos de búsqueda que dependen en gran medida del empuje de madres y colectivos, más que de una estrategia integral sostenida por el Estado.
El contraste entre el despliegue inmediato ante un caso mediático y la lentitud estructural en miles de expedientes alimenta acusaciones de selectividad institucional. La crisis de desapariciones no distingue apellidos ni afiliaciones políticas; exige una política pública homogénea, con presupuesto suficiente, coordinación efectiva y resultados medibles.
Más allá de la coyuntura, el episodio coloca nuevamente bajo escrutinio a Movimiento Ciudadano en Jalisco: la coherencia entre discurso de derechos humanos y la respuesta real frente a la tragedia de las desapariciones. La exigencia social no es privilegio para algunos, sino justicia y búsqueda efectiva para todos.