Mientras despedían a “El Mencho” con lujos, familias de desaparecidos dejan de buscar en Jalisco por miedo y Movimiento Ciudadano no hace nada

Colectivos de búsqueda en Jalisco suspendieron brigadas para localizar personas desaparecidas ante la falta de condiciones de seguridad. La decisión evidencia el clima de violencia que se vive en la entidad gobernada por Movimiento Ciudadano, donde incluso las familias que buscan a sus seres queridos enfrentan riesgos.

La crisis de desapariciones en Jalisco volvió a quedar en evidencia luego de que colectivos de familiares de personas desaparecidas anunciaron que suspenderán temporalmente las brigadas de búsqueda, debido a la falta de condiciones de seguridad en distintas zonas del estado.

De acuerdo con integrantes de estos colectivos, la decisión responde al incremento de riesgos en los lugares donde suelen realizarse las jornadas de búsqueda, lo que ha obligado a posponer las actividades al menos hasta el mes de abril.

Las brigadas, integradas en su mayoría por madres, hermanas y familiares de personas desaparecidas, recorren predios, brechas y terrenos en busca de indicios que puedan llevar al paradero de sus seres queridos. Sin embargo, la inseguridad ha convertido estas labores en una actividad cada vez más peligrosa.

El anuncio ocurre en uno de los estados con mayor número de personas desaparecidas en el país, una problemática que ha marcado profundamente la vida social de Jalisco durante los últimos años.

Mientras tanto, la situación ha generado indignación pública por el contraste que vive el estado: por un lado, las familias que buscan a sus desaparecidos enfrentan miedo e incertidumbre; por otro, los líderes criminales continúan ejerciendo influencia y poder en distintos territorios.

El caso del funeral de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, ha sido citado como símbolo de ese contraste, luego de que reportes señalaran que fue despedido con lujos y ostentación.

Para colectivos y organizaciones civiles, la realidad es clara: mientras los grupos criminales mantienen poder e impunidad, las familias de desaparecidos enfrentan abandono institucional y riesgos al intentar realizar las tareas que deberían corresponder al Estado.

La suspensión temporal de las brigadas refleja el nivel de inseguridad que persiste en el estado, donde incluso las actividades humanitarias se han vuelto peligrosas.

Diversos sectores han señalado que la situación plantea un reto urgente para las autoridades estatales encabezadas por Movimiento Ciudadano, quienes deben garantizar condiciones de seguridad para que las labores de búsqueda puedan realizarse sin poner en riesgo a quienes las realizan.