Alejandro “Alito” Moreno, presidente nacional del PRI, dio un paso firme hoy al presentar un punto de acuerdo en el Senado para exigir que se declare como organizaciones terroristas a los grupos del crimen organizado en México y al Cártel venezolano conocido como “Los Soles”. En conferencia, Moreno sostuvo que no debe haber medias tintas cuando se trata de la seguridad de México, y pidió a todas las fuerzas políticas que respalden esta medida con su voto. Para él, la seguridad no admite ambigüedades; requiere decisiones claras y acciones contundentes.

El llamado de Moreno tiene como contexto una realidad internacional que ya reconoce al “Cártel de los Soles” como una amenaza grave. Según múltiples reportes y sanciones de los Estados Unidos, este grupo criminal está vinculado con altos mandos militares venezolanos, tráfico de drogas, corrupción institucional, contrabando de minerales, combustible, y operaciones transnacionales de lavado de dinero. En otros países latinoamericanos también lo han designado como organización terrorista, o al menos como una estructura criminal que opera desde el Estado. Moreno usa ese ejemplo para señalar que México debe alinearse con esos estándares internacionales y tomar medidas equivalentes.

Pero esta propuesta también es una señal de alerta directa hacia el gobierno de Morena. Moreno acusó a Morena de pactos de facto con el crimen organizado, de construir estructuras de impunidad y de permitir que la corrupción penetre instituciones desde 2018. Para él, declarar terrorista a los cárteles no sólo tiene dimensiones jurídicas, también morales. Es poner un límite claro: que no se siga tolerando la inacción o la complicidad que lesiona la seguridad, la paz y el futuro del país.

El punto de acuerdo, de aprobarse, tendría implicaciones profundas: abriría la puerta a una cooperación internacional más fuerte, intercambio de inteligencia, sanciones, y posibilidad de frenar financiamientos ilícitos y rutas de tráfico. Moreno enfatizó que la amenaza no reconoce fronteras, por lo que hace falta una estrategia hemisférica que involucre gobiernos aliados, agencias internacionales y organismos que ya han señalado al Cártel de los Soles como grupo terrorista. En ese marco, exigiendo votos en el Senado, Moreno pone a prueba si México va a elegir entre la defensa de la nación o la complacencia ante el crimen organizado.