Más de 630 kilómetros de costa han sido afectados mientras continúan labores de limpieza y contención.
A casi un mes del derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, las autoridades federales mantienen un amplio operativo de contención sin que, hasta ahora, se haya logrado identificar con precisión el origen del crudo que ha impactado zonas costeras de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.
Las labores están encabezadas por un grupo interinstitucional integrado por dependencias como Petróleos Mexicanos y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, quienes mantienen abiertas diversas líneas de investigación. Entre ellas destaca la posible descarga ilegal de un buque en el fondeadero de Coatzacoalcos, donde varias embarcaciones han sido inspeccionadas.
De forma paralela, se analiza la reactivación de emanaciones naturales de hidrocarburos frente a las costas de Veracruz, así como posibles fallas en ductos en la Sonda de Campeche, particularmente en el complejo Cantarell, como parte de los esfuerzos por descartar cualquier fuente del derrame.
Hasta el 30 de marzo, se han recolectado más de 785 toneladas de hidrocarburo en playas y 40.6 toneladas en el mar, con intervención en más de 630 kilómetros de litoral, incluyendo 39 playas, un manglar y un estero. El operativo involucra a más de 3 mil elementos, principalmente de la Secretaría de Marina y personal de Pemex, además de embarcaciones, aeronaves, drones y barreras de contención.
Sin embargo, el recale de hidrocarburo continúa de manera intermitente, especialmente en Veracruz y Tamaulipas, debido a factores climáticos como frentes fríos, oleaje y vientos, que han favorecido el desplazamiento del crudo hacia zonas costeras sensibles.
En materia ambiental, se reportan al menos ocho ejemplares de fauna afectados, mientras que la Agencia de Seguridad Energía y Ambiente ya presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República por posibles delitos ambientales, cuyas sanciones podrían alcanzar hasta nueve años de prisión.
Adicionalmente, Petróleos Mexicanos informó la asignación de 35 millones de pesos para apoyar a comunidades afectadas, principalmente pescadores, así como para reforzar servicios de salud y labores de limpieza.
A pesar de los avances en la contención, la emergencia ambiental sigue activa y el desplazamiento del hidrocarburo continúa marcando el ritmo de una crisis que aún no tiene una causa definida.