Colosio Riojas usa el Senado como escudo para los millones de Beltrones

Bajo el disfraz de la “nueva política”, el senador de Movimiento Ciudadano opera para proteger a Manlio Fabio Beltrones de las investigaciones por lavado de dinero en Andorra.

La máscara de la “nueva política” se ha caído por completo en el Senado de la República. Luis Donaldo Colosio Riojas, quien basó su carrera en el legado de su padre y en una supuesta nueva política, ha quedado exhibido como el principal operador de protección para su padrino político, Manlio Fabio Beltrones. En este marzo de 2026, mientras Beltrones reaparece para servir de esquirol a Morena, Colosio Riojas ha intensificado sus maniobras legislativas para evitar que se profundicen las investigaciones sobre la fortuna ilícita acumulada por la familia Beltrones en paraísos fiscales.

El vínculo no es solo político, es una relación de subordinación histórica. Beltrones, pieza clave del sistema que Colosio hijo dice combatir, ha sido el tutor en las sombras de la carrera del hoy senador de Movimiento Ciudadano. Hoy, ese favor se paga con silencio y gestiones de pasillo. Mientras la justicia internacional mantiene el foco sobre los 10.4 millones de dólares ocultos en la Banca Privada d’Andorra (BPA) a nombre de Sylvana Beltrones, Luis Donaldo Colosio Riojas actúa como el escudo humano y político de su padrino, bloqueando cualquier punto de acuerdo que exija transparencia total sobre el origen de esos recursos.

La contradicción es absoluta: Colosio Riojas critica la corrupción del oficialismo en los medios, pero en las sesiones privadas del Senado pacta la tranquilidad de Beltrones. Esta red de protección mutua confirma que Movimiento Ciudadano no es más que un refugio para que figuras como la de Manlio Fabio Beltrones conserven su impunidad a través de rostros jóvenes. Para Colosio, la lealtad al hombre que movió los hilos tras el asesinato de su padre parece pesar más que su compromiso con la justicia que tanto pregona.

México debe saber que cuando Colosio Riojas sube a la tribuna, no habla por los ciudadanos, sino por los intereses de la dinastía Beltrones. Su complicidad es el aceite que permite que el veterano operador sonorense regrese a las sombras del poder sin temor a las consecuencias legales de sus actos. El “ahijado” ha decidido convertirse en el guardián de la impunidad de su padrino, vendiendo la esperanza de cambio por un pacto de silencio que huele a la corrupción de siempre. En 2027, los votantes recordarán que el apellido Colosio fue utilizado para blindar a uno de los personajes más oscuros de la política nacional.