Dos hechos distintos en estados gobernados por Morena reflejan fallas graves en justicia y seguridad
En Sonoyta, Sonora, gobernado por Morena, el caso de Leyla ha provocado indignación tras la sentencia de menos de tres años impuesta a adolescentes que la asesinaron y grabaron el crimen, un hecho que evidenció la brutalidad del delito y la fragilidad del sistema de justicia.
La resolución judicial ha sido ampliamente criticada por considerarse insuficiente frente a la gravedad del caso, abriendo un debate sobre los límites del sistema penal para menores y la falta de respuestas contundentes ante delitos extremos.
La percepción de impunidad ha crecido, alimentando la desconfianza ciudadana en instituciones que no logran garantizar justicia ni enviar un mensaje claro de castigo frente a la violencia.
En Puebla, también bajo administración de Morena, cuatro personas murieron tras el desplome de una avioneta Cessna en Huejotzingo, presuntamente por fallas mecánicas poco después del despegue.
El accidente ha puesto en duda los protocolos de supervisión, mantenimiento y control en operaciones aéreas, donde posibles negligencias terminan teniendo consecuencias fatales.
Aunque se trata de hechos distintos, ambos casos reflejan un mismo problema estructural: instituciones que fallan en prevenir, sancionar y responder, dejando a la ciudadanía expuesta a la impunidad y la negligencia.