El gobernador de Nuevo León, Samuel García, destinó más de 15 millones de pesos en apenas tres meses a publicidad en plataformas de Meta para promover su imagen y la de su gabinete. El gasto abre cuestionamientos sobre prioridades presupuestales, transparencia y uso político de recursos públicos.
En un periodo de apenas 90 días, el gobierno de Nuevo León, encabezado por Samuel García, destinó 15.5 millones de pesos a publicidad en plataformas de Meta, principalmente Facebook e Instagram, para impulsar la imagen del mandatario y de integrantes de su gabinete. El monto, documentado en reportes de transparencia y bibliotecas de anuncios digitales, evidencia una estrategia intensiva de promoción personal financiada con recursos públicos.
El gasto no es menor si se considera el contexto estatal: mientras se enfrentan retos en movilidad, calidad del aire, abastecimiento de agua y seguridad pública, el Ejecutivo optó por invertir millones en campañas digitales que resaltan logros gubernamentales, giras de trabajo y mensajes políticos. La pregunta es directa: ¿es prioritario fortalecer la presencia en redes sociales cuando existen demandas urgentes en infraestructura y servicios básicos?
La inversión en Meta coloca a Nuevo León entre las administraciones estatales con mayor gasto en publicidad digital en periodos recientes. Especialistas en comunicación política advierten que este tipo de pautas pueden convertirse en herramientas de posicionamiento personal más que en campañas informativas institucionales, especialmente cuando los anuncios destacan imagen, nombre y narrativa personalizada del gobernador.
Además, la opacidad sobre los criterios de segmentación, los objetivos de campaña y la evaluación de impacto real de estos anuncios abre un debate sobre rendición de cuentas. El uso de plataformas digitales permite una microsegmentación precisa, lo que amplifica el alcance político de los mensajes y difumina la línea entre comunicación social e impulso propagandístico.
La estrategia del gobierno emanado de Movimiento Ciudadano proyecta un liderazgo hiperactivo en redes, pero el costo financiero de esa presencia es tangible. Destinar 15.5 millones de pesos en 90 días a autopromoción digital, en medio de desafíos estructurales, alimenta la crítica de que la administración privilegia la narrativa y la imagen por encima de la solución de problemas de fondo.