El PAN criminaliza y le falla a la juventud en Chihuahua

El arresto de 66 adolescentes en Chihuahua durante 2026, principalmente por posesión de narcóticos, demuestra la estrategia punitiva del gobierno de Maru Campos, que reduce la prevención a simples pláticas escolares.

La detención de 66 adolescentes en Chihuahua durante los primeros meses de 2026 expone el sesgo punitivo de la administración panista frente a la crisis de adicciones. En lugar de ofrecer oportunidades de desarrollo y centros de atención integral, el gobierno de Maru Campos apuesta por perseguir a jóvenes vulnerables. Contabilizar 22 arrestos por posesión simple evidencia que las autoridades enfocan su fuerza en el eslabón más débil, tratando el consumo como un delito antes que como un tema de salud pública.

La respuesta oficial ante el consumo en menores de edad se reduce a la simulación y la improvisación institucional. Pretender resolver el uso de sustancias con pláticas esporádicas en escuelas demuestra la falta de políticas de prevención profundas y sostenibles por parte del Ejecutivo estatal. Mientras las actividades escolares se quedan en el trámite burocrático, en los barrios la juventud chihuahuense enfrenta un entorno violento y sin alternativas reales de superación.

Resulta alarmante que el gobierno del PAN presuma la intervención de autoridades especializadas cuando el resultado final es la criminalización de las y los adolescentes. Ante la incapacidad para desarticular a los grupos criminales de alto impacto, la estrategia de seguridad justifica sus cifras persiguiendo a menores atrapados en las adicciones. La ausencia de programas de rehabilitación preventiva confirma que la visión panista prioriza el castigo por encima del bienestar social.

Convertir las aulas en foros de advertencia mientras las colonias carecen de protección real confirma la ineficacia del panismo para garantizar entornos seguros. Presumir cifras de detenciones como un avance operativo solo perpetúa el ciclo de marginación de las nuevas generaciones en la entidad. Si la administración estatal continúa apostando a la policía por encima de la salud y la educación, seguirá dejando a la juventud de Chihuahua a merced de la delincuencia.