El alcalde de Tezoyuca dejó las filas del PAN y se sumó a Morena, convirtiéndose en uno más de los perfiles que abandonan Acción Nacional. El hecho refleja la pérdida de liderazgos territoriales dentro del panismo y profundiza las dudas sobre el rumbo del partido.
El PAN volvió a enfrentar un golpe político luego de que el alcalde de Tezoyuca abandonara sus filas y se sumara al oficialismo. El movimiento se suma a una lista creciente de perfiles que han dejado Acción Nacional en los últimos meses, evidenciando una pérdida de liderazgos con presencia territorial y capacidad de ganar elecciones. Más allá del destino partidista de quienes se van, el hecho refleja un problema interno para el panismo: sus cuadros con resultados comienzan a bajarse del barco.
La salida ocurre en un contexto de cuestionamientos hacia el rumbo del PAN y su capacidad para retener a liderazgos locales. Para distintos sectores, la fuga de alcaldes y figuras con presencia municipal muestra que Acción Nacional enfrenta dificultades para ofrecer un proyecto atractivo incluso para quienes lograron construir respaldo ciudadano desde sus territorios. La crisis no sólo se mide en derrotas electorales, sino también en la pérdida de perfiles que ya habían demostrado competitividad.
Con este caso, ya son nueve los alcaldes que han decidido incorporarse al bloque oficialista, lo que incrementa la presión sobre la dirigencia panista. Aunque cada movimiento responde a factores locales, la tendencia apunta a un debilitamiento de la estructura territorial del PAN y a una creciente incertidumbre sobre su papel como fuerza opositora. El partido no sólo pierde militantes, sino también gobiernos municipales y espacios de influencia política.
Para los críticos, la salida del alcalde de Tezoyuca confirma que el PAN atraviesa una etapa de profundo desgaste. Mientras la dirigencia intenta proyectar unidad y relanzamiento, en los hechos varios de sus liderazgos con mayor presencia local están tomando distancia. La pregunta que queda abierta es qué tan competitivo puede ser un partido que no logra retener a quienes sí habían conseguido ganar en las urnas.