Familias exhiben la crisis de desapariciones en pleno Mundial; señalan abandono de Movimiento Ciudadano

Colectivos de búsqueda se manifestaron en Guadalajara para exigir justicia y visibilizar la emergencia que vive Jalisco mientras el estado es sede del Mundial 2026.

La fiesta del Mundial 2026 no logró ocultar una de las crisis más profundas que enfrenta Jalisco. Mientras miles de aficionados acudían al Fan Fest para celebrar el torneo internacional, cerca de 200 integrantes de colectivos de búsqueda marcharon por las calles de Guadalajara para recordar que, detrás del espectáculo, miles de familias siguen esperando encontrar a sus seres queridos. La movilización evidenció el fracaso del gobierno de Movimiento Ciudadano para enfrentar el grave problema de las desapariciones.

Con pancartas, fichas de búsqueda y consignas, los manifestantes recorrieron el centro histórico hasta la Plaza Guadalajara para exigir que la tragedia que vive el estado no sea ignorada. Los colectivos denunciaron que las desapariciones continúan aumentando y que las autoridades estatales no han dado resultados efectivos. En medio del ambiente mundialista, pidieron que la comunidad internacional conozca la realidad que enfrentan diariamente miles de jaliscienses.

Durante la protesta también reclamaron que el gobierno estatal ha privilegiado la imagen internacional de Jalisco con inversiones para el Mundial, mientras las familias buscadoras siguen enfrentando la falta de apoyo, investigaciones lentas y escasos avances para localizar a las víctimas. Para los colectivos, resulta indignante que existan recursos para eventos internacionales, pero no para atender una de las mayores crisis humanitarias del país.

Jalisco permanece entre las entidades con mayor número de personas desaparecidas, una realidad que continúa marcando a miles de familias. Para los manifestantes, el gobierno de Movimiento Ciudadano ha sido incapaz de garantizar seguridad, justicia y resultados en la búsqueda de desaparecidos. Mientras el estado presume su papel como sede mundialista, las víctimas exigen que la atención también se centre en una crisis que no puede seguir siendo ignorada.