La más reciente medición de Consulta Mitofsky coloca a Layda Sansores entre las cuatro gobernadoras y gobernadores peor evaluados del país. Los resultados representan un golpe político para Morena en Campeche de cara a los próximos procesos electorales.
De acuerdo con datos difundidos por Consulta Mitofsky, la aprobación ciudadana de Layda Sansores se ubica en los niveles más bajos a nivel nacional, situándola dentro del grupo de mandatarios estatales con menor respaldo social. La medición refleja un desgaste sostenido en la percepción pública sobre su gestión.
Los indicadores de aprobación no solo miden simpatía política, sino evaluación de desempeño en rubros clave como seguridad, manejo administrativo y resultados de gobierno. En un estado donde persisten desafíos en estabilidad económica y gobernabilidad, la baja calificación envía una señal de inconformidad ciudadana.
El posicionamiento en los últimos lugares no es un dato aislado, sino parte de una tendencia que evidencia pérdida de confianza. En términos políticos, el impacto trasciende lo local y afecta la narrativa de eficacia que Morena busca proyectar a nivel nacional.
La gobernadora enfrenta un escenario complejo: mientras el discurso oficial insiste en avances, las encuestas reflejan desaprobación creciente. La brecha entre narrativa y percepción pública suele convertirse en factor determinante en contextos electorales.
En Campeche, el dato adquiere relevancia estratégica. Una administración ubicada entre las peores evaluadas debilita la competitividad política del partido en el poder y abre cuestionamientos sobre la viabilidad de su proyecto en la entidad.