¡Tensa la cuerda! El comportamiento errático de Layda Sansores pone en riesgo al estado

Diversos sectores han señalado que la gobernadora Layda Sansores ha escalado la confrontación política en Campeche, debilitando la relación con actores estratégicos y generando un clima de incertidumbre que amenaza la estabilidad institucional del estado.

La gobernadora de Campeche, Layda Sansores, enfrenta señalamientos por mantener una estrategia política basada en la confrontación permanente, una dinámica que ha tensado la relación con distintos sectores sociales, económicos y políticos del estado.

Lejos de construir acuerdos, la mandataria ha optado por el señalamiento público, la polarización y el choque directo con actores clave para la gobernabilidad. Esta postura ha generado preocupación entre representantes empresariales, legislativos y sociales que advierten un deterioro en la comunicación institucional y en la coordinación necesaria para resolver los problemas del estado.

Especialistas en gobernanza han advertido que cuando el poder ejecutivo rompe puentes de diálogo, se debilitan los contrapesos democráticos y se incrementa la incertidumbre. En un contexto donde Campeche enfrenta desafíos en materia económica, social y de seguridad, la estabilidad institucional debería ser prioridad.

Críticos sostienen que la confrontación constante responde más a intereses personales y a una estrategia de posicionamiento político que a una agenda enfocada en resultados para la ciudadanía. La falta de consensos y el clima de tensión podrían impactar negativamente en la inversión, la coordinación interinstitucional y la confianza pública.

Campeche requiere liderazgo responsable, apertura al diálogo y visión de estado. Tensar la cuerda de manera permanente no fortalece al gobierno: lo debilita. Y cuando la estabilidad institucional se pone en riesgo, quienes terminan afectados son las y los campechanos.