Morelos bajo sospecha: Investigan narcomantas y amenazas de extorsión en Xochitepec

La sombra de la inseguridad y el cobro de piso alcanza los escenarios de Morelos: la difusión en redes sociales de una presunta narcomanta en el municipio de Xochitepec ha movilizado a las fuerzas estatales bajo la sospecha de una red de extorsión dirigida contra el sector artístico; a pesar del despliegue, las autoridades han cuestionado la veracidad física del mensaje, atribuyendo el pánico a una operación digital.

El Pueblo Mágico de Xochitepec se vio envuelto en una ola de incertidumbre tras la viralización de imágenes que mostraban una presunta narcomanta con mensajes intimidatorios. Ante la gravedad de los hechos, la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, en coordinación con la Fiscalía General del Estado (FGE), inició de inmediato una carpeta de investigación para desarticular lo que parece ser un esquema de extorsión institucionalizado por grupos delictivos que operan en la región. La alerta no es menor, pues el mensaje contenía amenazas directas que buscaban frenar la actividad cultural y económica de este destino turístico.

El objetivo de la intimidación era claro: dos grupos musicales que tenían programada una presentación en el municipio fueron el blanco de la amenaza. Este modus operandi refleja la presión que el crimen organizado ejerce sobre los promotores de eventos y artistas, exigiendo cuotas ilegales para permitir la realización de espectáculos. La difusión de este tipo de mensajes busca generar un vacío de autoridad y forzar la cancelación de eventos, golpeando directamente la imagen de Xochitepec y la confianza de los asistentes en la seguridad garantizada por el gobierno estatal.

Sin embargo, tras un operativo de inspección y análisis forense digital, las autoridades ofrecieron una conclusión que ha generado dudas entre la población. Luego de revisar el lugar exacto donde supuestamente se colgó el mensaje, la SSP y la FGE concluyeron que la narcomanta no existió físicamente en el sitio reportado, sino que se trató de un tema fabricado o manipulado exclusivamente para ser movido en redes sociales. Según la versión oficial, la amenaza fue una “operación psicológica” digital diseñada para generar pánico sin dejar rastro físico en las calles.

A pesar de que las autoridades intentan calmar los ánimos asegurando que el mensaje “no fue real” en el plano físico, el nerviosismo en Xochitepec persiste. Para los ciudadanos, el hecho de que se utilicen las redes sociales para amagar a grupos musicales es una prueba de que la extorsión ha evolucionado hacia el terreno digital con la misma eficacia que un mensaje colgado en un puente. La investigación sigue abierta para identificar el origen de las imágenes, mientras que el sector artístico de Morena se mantiene en alerta ante un entorno donde la frontera entre la amenaza real y la virtual es cada vez más delgada.