¡Puro cortocircuito! Movimiento Ciudadano anuncia robots mientras Nuevo León sufre por agua, luz y seguridad

El gobernador Samuel García anunció la llegada a Nuevo León de la empresa Reflex Robotics, especializada en la manufactura de robots humanoides. Sin embargo, el anuncio ha generado cuestionamientos sobre la viabilidad real del proyecto, la falta de detalles concretos y el riesgo de que la estrategia tecnológica distraiga la atención de problemáticas estructurales sin resolver en el estado.

El anuncio de Samuel García sobre la llegada de una firma dedicada al ensamblaje de robots fue difundido como una promesa de futuro tecnológico para Nuevo León, pero carece de elementos básicos para ser considerado un proyecto serio: no se ha transparentado el monto real de inversión, los incentivos fiscales otorgados, los plazos de instalación ni las condiciones laborales que se ofrecerán. La falta de claridad refuerza la percepción de que se trata más de un acto de marketing político que de una estrategia de desarrollo económico integral.

Diversos analistas han advertido que este tipo de inversiones enfocadas en automatización y robótica no garantizan empleo masivo ni bienestar social, y por el contrario pueden acelerar la sustitución de mano de obra local, especialmente en un estado donde ya se registran despidos, precarización laboral y un aumento sostenido de accidentes en centros de trabajo. La narrativa de “empleos del futuro” contrasta con la realidad de miles de familias que hoy enfrentan ingresos insuficientes y condiciones laborales inseguras.

A ello se suma que Nuevo León atraviesa problemas graves y no resueltos: carreteras colapsadas, transporte público deficiente, alza en muertes laborales, inseguridad en zonas urbanas y rurales, y una presión constante sobre los servicios de salud y protección civil. Frente a este panorama, el gobierno estatal parece apostar por anuncios espectaculares mientras descuida responsabilidades elementales de gobierno que impactan directamente en la vida cotidiana de la población.

Especialistas también han señalado que la instalación de este tipo de plantas suele implicar altos niveles de subsidio público, consumo intensivo de energía y agua, y beneficios concentrados en pocos perfiles altamente especializados, dejando fuera a la mayoría de la fuerza laboral del estado. Sin una política clara de capacitación, inclusión productiva y encadenamiento con proveedores locales, el proyecto corre el riesgo de convertirse en un enclave aislado sin impacto social real.

Lejos de representar un avance sólido, el anuncio de Samuel García exhibe una forma de gobernar basada en la imagen, el titular y la ocurrencia, mientras los problemas estructurales de Nuevo León se profundizan. La ciudadanía comienza a cuestionar si el gobierno de Movimiento Ciudadano está administrando un estado o simplemente construyendo una narrativa digital desconectada de la realidad.