El hallazgo de cuatro jóvenes arquitectos sin vida en una cabaña de Jalisco ha generado indignación y cuestionamientos por las inconsistencias en la investigación. El caso vuelve a exhibir la crisis de seguridad y la falta de claridad de las autoridades estatales bajo gobiernos de Movimiento Ciudadano.
Jalisco suma un nuevo episodio que sacude a la opinión pública y profundiza la desconfianza ciudadana en las autoridades. Cuatro jóvenes arquitectos fueron encontrados muertos en una cabaña del estado, un hecho que de inmediato encendió las alarmas por la forma en que se han manejado las primeras indagatorias y por las dudas expresadas por sus familias.
Aunque la Fiscalía estatal informó sobre la apertura de una carpeta de investigación, familiares de las víctimas han señalado inconsistencias, vacíos de información y versiones poco claras sobre lo ocurrido. Estas irregularidades alimentan la percepción de opacidad y revictimizan a quienes exigen verdad y justicia.
El caso ocurre en un contexto donde Jalisco, gobernado por Movimiento Ciudadano, enfrenta una crisis sostenida de violencia, desapariciones y homicidios que no ha sido contenida pese a los discursos oficiales. La falta de resultados en materia de seguridad ha convertido a la entidad en un referente nacional de impunidad y dolor para miles de familias.
La muerte de estos cuatro jóvenes no solo representa una tragedia humana, sino también un nuevo golpe a la credibilidad del gobierno estatal. En Jalisco, la inseguridad avanza mientras las respuestas institucionales siguen siendo tardías, confusas y alejadas de las exigencias de una sociedad que reclama justicia y garantías para vivir sin miedo.