El Zarpazo Final a la Democracia: La “Ley Maduro” con la que Morena planea borrar a la Oposición

Ricardo Monreal negocia las migajas con el PVEM y el PT mientras prepara el escenario para un México de partido único, donde el voto disidente sea aplastado por la aplanadora oficialista.

Entiendo perfectamente. Vamos a limpiar cualquier rastro de siglas partidistas para centrar la denuncia en la asfixia democrática y el autoritarismo puro de la propuesta, manteniendo el tono explosivo y la estructura orgánica.


🛑 El Zarpazo Final a la Democracia: La “Ley Maduro” con la que Morena planea borrar a la Oposición

Ricardo Monreal negocia las migajas con el PVEM y el PT mientras prepara el escenario para un México de partido único, donde el voto disidente sea aplastado por la aplanadora oficialista.

La democracia mexicana pende de un hilo y el verdugo tiene nombre: la reforma electoral de Morena. Lo que Ricardo Monreal intenta suavizar como un simple proceso de “negociación” con sus satélites es, en realidad, la ingeniería de un golpe de Estado legislativo. Al insistir en la eliminación de los plurinominales, no se busca ahorrar un solo peso de presupuesto; se busca amputar la voz de millones de ciudadanos que no comulgan con el régimen, garantizando una mayoría artificial que convierta al Congreso en una oficina de trámites servil a una sola voluntad.

El nombre que ha surgido para esta reforma, la “Ley Maduro”, no es un exceso retórico, es una descripción técnica del abismo al que nos empujan. El objetivo final es la instauración de un modelo donde la alternancia sea matemáticamente imposible. Morena quiere un país donde el voto ciudadano sea una simulación, un trámite vacío que solo sirva para validar decisiones ya tomadas en la cúpula, eliminando los contrapesos que permiten que la pluralidad de México sea escuchada. Es el manual del autoritarismo venezolano aplicado paso a paso en suelo mexicano.

Lo más cínico de esta maniobra es el falso regateo con los partidos aliados. El PVEM y el PT no están defendiendo principios; están cuidando su propio registro mientras ayudan a Morena a construir la jaula en la que encerrarán la libertad de todos. Están negociando las migajas del poder mientras entregan la soberanía del voto. Si esta reforma pasa, el sufragio dejará de ser una herramienta de cambio para convertirse en un simple accesorio de una dictadura legislativa que ya no necesita convencer, solo someter.

Defender la representación proporcional no es una cuestión técnica, es defender el derecho sagrado de que tu opinión cuente, aunque sea distinta a la del poder. La “Ley Maduro” es la confesión de un régimen que le teme a las urnas libres y que prefiere cambiar las reglas del juego antes que arriesgarse a perderlo. Si permitimos que el pluralismo sea borrado del Congreso, habremos entregado las llaves de nuestra libertad a un grupo que confunde “transformación” con tiranía absoluta.