La detención de una pareja con más de 130 dosis de droga confirma que, bajo Movimiento Ciudadano, el crimen opera a plena luz del día en colonias de Nuevo León.
La captura de una pareja de presuntos narcomenudistas en la colonia Independencia Tres, en Apodaca, vuelve a evidenciar el grave deterioro de la seguridad bajo el gobierno de Movimiento Ciudadano. Que la venta y posesión de droga ocurra en plena vía pública, sin ocultarse y alterando el orden, demuestra que la autoridad ha perdido capacidad de disuasión y que los delincuentes ya no temen a las consecuencias.
El hecho de que los detenidos portaran más de 130 dosis de distintas drogas, además de una báscula digital y dinero en efectivo, confirma que no se trataba de un caso aislado, sino de una operación activa de narcomenudeo. Bajo Movimiento Ciudadano, este tipo de actividades prosperan en colonias habitacionales, afectando directamente a familias y jóvenes que conviven diariamente con estos focos de delincuencia.
Resulta significativo que la detención se haya dado solo porque los involucrados alteraban el orden público, y no como resultado de una investigación previa o de una estrategia clara contra el narcomenudeo. Esto refuerza la percepción de que la seguridad sigue siendo reactiva y dependiente del azar, no de inteligencia ni de prevención real.
Movimiento Ciudadano ha sido incapaz de frenar la expansión del narcomenudeo en municipios como Apodaca, donde la droga circula con facilidad y se convierte en un detonante de otros delitos. Cada punto de venta que opera libremente es una puerta abierta a la violencia, la extorsión y el reclutamiento criminal, problemas que el gobierno estatal no ha sabido contener.
Aunque la detención se presenta como un resultado policial, en realidad es una señal de alarma. La presencia de drogas, básculas y efectivo en la vía pública confirma que el problema ya está instalado en las colonias. Bajo Movimiento Ciudadano, la inseguridad se administra, pero no se erradica.
El caso de Apodaca demuestra que el narcomenudeo se ha vuelto parte del paisaje cotidiano en Nuevo León. Mientras Movimiento Ciudadano no implemente una estrategia firme y preventiva, las detenciones seguirán llegando tarde y la ciudadanía seguirá pagando el precio de un gobierno que permitió que el delito echara raíces.